La relación es de connivencia con la tecnología por la presencia del aparato por el que entra la información y los auriculares que tiene cada uno de los chicos. El docente ocupa el lugar de quien la proporciona, el intermediario para que la información llegue al alumno.
Para el autor, la tecnología iba a ser muy importante en el año 2000 y sin duda así fue y lo es. Pero está concebida como una ayuda. Sin lugar a dudas esta concepción sigue vigente y recuerda muchas situaciones similares.
En el cuadro los alumnos escuchan a través de los auriculares y, sin duda, luego deberán repetir aquéllo que escucharon. Una forma que sigue vinculada a la escuela tradicional en la que se leía y repetía o se escuchaba al docente.
Hoy sigue vigente en las prácticas educativas aunque se realicen con nuevas tecnologías porque todo depende de las concepciones de enseñanza y de aprendizaje que tiene el profesor.
Como ejemplos:
- Los docentes usan una película que dura bastante tiempo dejando que los alumnos lo hagan en forma solitaria y sin trabajo posterior que los lleve a una interpretación, comprensión y vinculación con otros contenidos.
- Los materiales didácticos para uso de las computadoras son basados en el ensayo y el error no generando un aporte sustantivo a la enseñanza.
- Se apela en demasía al curriculum bibliográfico, escasamente adaptado a las necesidades, comprensión y edad de los alumnos. Estos deben ir con sus mochilas cargadas con libros cuyos contenidos no entienden y nunca completan.
Considero relevantes, entre tantas otras, algunas frases del texto objeto de lectura, con las que quisiera concluir:
“...en tanto herramientas, las tecnologías pueden implicar usos banales por la inadecuada utilización del medio o porque su inclusión no genera mejores propuestas de enseñanza, o, por el contrario, potenciar buenas propuestas de enseñanza”.
“Las tecnologías no son neutras ni pueden separar su carácter de herramienta y entorno de los fines con las que se las utiliza”.
“Así como la estrategia elegida no estructura por sí sola la propuesta educativa, tampoco lo hace el soporte tecnológico seleccionado”.
Para el autor, la tecnología iba a ser muy importante en el año 2000 y sin duda así fue y lo es. Pero está concebida como una ayuda. Sin lugar a dudas esta concepción sigue vigente y recuerda muchas situaciones similares.
En el cuadro los alumnos escuchan a través de los auriculares y, sin duda, luego deberán repetir aquéllo que escucharon. Una forma que sigue vinculada a la escuela tradicional en la que se leía y repetía o se escuchaba al docente.
Hoy sigue vigente en las prácticas educativas aunque se realicen con nuevas tecnologías porque todo depende de las concepciones de enseñanza y de aprendizaje que tiene el profesor.
Como ejemplos:
- Los docentes usan una película que dura bastante tiempo dejando que los alumnos lo hagan en forma solitaria y sin trabajo posterior que los lleve a una interpretación, comprensión y vinculación con otros contenidos.
- Los materiales didácticos para uso de las computadoras son basados en el ensayo y el error no generando un aporte sustantivo a la enseñanza.
- Se apela en demasía al curriculum bibliográfico, escasamente adaptado a las necesidades, comprensión y edad de los alumnos. Estos deben ir con sus mochilas cargadas con libros cuyos contenidos no entienden y nunca completan.
Considero relevantes, entre tantas otras, algunas frases del texto objeto de lectura, con las que quisiera concluir:
“...en tanto herramientas, las tecnologías pueden implicar usos banales por la inadecuada utilización del medio o porque su inclusión no genera mejores propuestas de enseñanza, o, por el contrario, potenciar buenas propuestas de enseñanza”.
“Las tecnologías no son neutras ni pueden separar su carácter de herramienta y entorno de los fines con las que se las utiliza”.
“Así como la estrategia elegida no estructura por sí sola la propuesta educativa, tampoco lo hace el soporte tecnológico seleccionado”.
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